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LA ORACION EN FAMILIA

La oraciòn individual es importante, pero cuando dos o más estamos reunidos en el nombre del Señor, tenemos la certeza de que Él está ahí, porque Él lo prometió... y si es en familia, pues que mejor. Pero como motivar a la familia a participar... En este episodio conversamos de ello. Tenemos a los esposos Elio y Martha Quirós, así como un público conformado por matrimonios que nos comparten testimonios, opiniones, reflexiones y mucho más...

COMO ENSEÑAR A REZAR A LOS HIJOS

Hoy, en muchas de nuestras familias, ya no se reza. Y empiezan las justificaciones: nos da pena proponer a la familia; la oración parece algo forzado, artificial, no nos sale dentro; los hijos son demasiado pequeños o demasiado crecidos... Sin embargo, la oración en familia es hoy posible. El primer paso lo tienen que dar los papás aprendiendo a orar ellos juntos. Una oración en pareja, sencilla, normal, sin demasiadas complicaciones, hace bien a la pareja creyente y es la base para asegurar la oración en los hijos.
 
Provocar el ambiente apropiado
También se puede cuidar más lo que entra en el hogar (cierto tipo de revistas, videos, libros, páginas de internet, programas de TV). No es difícil hoy suscribirse alguna revista cristiana, comprar libros sanos y educativos para los hijos, Evangelios y Biblia para los niños, CDs o DVDs con grabaciones para orar, grabación del Rosario.
La oración en familia pide un cierto clima. Algunas familias llegan a reservar en la casa un lugar o "rincón de oración" especialmente destinado para orar, como expresión de que se le deja a Dios un sitio en la casa. Es un rincón preparado con alguna Biblia, un Cirio, alguna planta, que se puede adornar de manera apropiado en algunos tiempos litúrgicos.
Se puede también introducir algún símbolo, imagen o signo religioso de buen gusto. Los lugares más apropiados son, sin duda, la sala de estar donde la familia se reúne para descansar, hablar o ver la tele, y las habitaciones de los hijos donde, entre otros pósters y objetos variados, pueden haber algunos te tipo religioso, algún recuerdo de la primera comunión o de la confirmación, los Evangelios, alguna imagen de Jesús.
 
Saber enseñarles
Antes que nada, es necesario que el niño vea rezar sus padres. Si ve a sus padres rezar sin prisas, quedarse en silencio, cerrar los ojos, ponerse de rodillas, desgranar las cuentas del Rosario, poner el Evangelio en el centro de la mesa después de haberlo leído despacio, el niño que capta y críticamente la importancia de estos momentos, percibe la presencia de Dios en el hogar como algo bueno, aprende un lenguaje religioso, palabras y signo que quieran grabados en su experiencia, aprende unas actitudes y se va despertando en el la sensibilidad religiosa.
Nada puede sustituir a esta experiencia. Pero, además, es necesario orar con los hijos. Los niños aprenden a orar rezando con sus padres. Hay que hacerlo participar en la oración, que aprendan hacer los gestos, a repetir algunas fórmulas sencillas, algún canto, a estar en silencio hablando Dios. El niño ora como ve orar. Llegará un momento en el que el mismo podrá bendecir la mesa, iniciar una oración o leer el Evangelio con la mayor naturalidad. La oración queda grabada en su experiencia como algo bueno, que pertenece a la vida de la familia, como el reunirse, el hablar, el reír, el discutir o el divertirse.
 
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“Me basta ver rezar a mi padre para comprender como oran los santos”
SANTA TERESITA DE LISIEUX

 

 

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No robarás
Puede haber robos que la justicia humana no pueda castigar, pero que no dejará Dios sin castigo.

 

No cometerás actos impuros
El cuerpo de un cristiano es Templo de Dios y no debemos profanarlo cometiendo pecados de impureza.

 

No Matarás
Se dijo a sus antepasados: “No matarás”, el homicida tendrá que enfrentarse a un juicio. (Mt 5, 21)

 

Afinidad en el noviazgo
Para casarse es indispensable amarse, es preciso conocerse y primero hay que encontrarse.

 

Honra a tu padre y a tu madre
Quien honra a su padre expía sus pecados, quien respeta a su madre, acumula tesoros. Sirácida 3, 3-4

 

Santificar las fiestas
«El día séptimo será día de descanso completo, consagrado al Señor» (Ex 31,15).

 

No tomarás el nombre de Dios en vano
Se dijo a los antepasados “No perjurarás” Pues yo os digo que no juréis en modo alguno (Mt 5, 33-34)

 

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